-
Vivir solo sin volverte loco: mi método para no terminar hablándole al gato (o al portero)
Vivir solo puede sonar liberador, pero también puede hacerte hablar con tu gato o llorar frente al lavaplatos. Aquí te cuento cómo manejo la soledad sin perder la cabeza (ni el estilo).
-
Confesiones de un adulto funcional: lo que nadie te dice de lavar ropa cuando vives solo
¿Creíste que lavar ropa era simplemente meterla en la lavadora? Cuando vives solo, descubres que la ropa sucia se reproduce, el detergente vale oro y tu paciencia tiene fecha de vencimiento. Consejos prácticos, verdades incómodas y una que otra plegaria a San Ariel.
-
Aprendí a leer los recibos después de caer en DataCrédito por $380
Vivir solo es increíble... hasta que llegan los recibos. Te cuento cómo casi me embargan por $380 y qué deberías saber para que no te pase lo mismo.
-
Aprendí a cocinar porque me estaba muriendo… y no solo de hambre: 5 cosas que entendí tarde
Descubre cómo cocinar puede salvarte de la desgana y el caos de vivir solo. 5 lecciones reales, útiles y sabrosas para empezar sin miedo.
-
Este fue el día en que entendí por qué extrañaba a mi ex… (y no era por amor)
uando me fui a vivir solo en Bogotá creí que lo tenía todo bajo control. Hasta que una bolsa de huevos estrellados me recordó todo lo que había perdido… y ganado.
-
Mi primer apartamento en Bogotá (o cómo casi firmo contrato con Satán por un arriendo barato)
¿Buscas apartamento en Bogotá? Antes de firmar arriendo, lee esta historia real y ácida sobre lo que nadie te cuenta de encontrar vivienda con bajo presupuesto. Spoiler: no todo lo que dice “acogedor” lo es.
-
¿Y si el cepillo de dientes era una señal de abandono, no de amor?
¿Dejaron un cepillo en tu baño y nunca volvieron? Esta es la historia de por qué el amor no se mide en gestos simbólicos sino en acciones reales.
-
Mi mamá siempre sabia cuándo me iban a romper el corazón (y yo, como bobo, no le creía)
Tu mamá alguna vez te advirtió sobre alguien y tuvo razón? Esta es una historia de cómo las mamás tienen el radar más preciso para detectar relaciones fallidas antes que uno.
-
Lo que aprendí compartiendo apartamento (y por qué hoy prefiero vivir solo)
Vivir con roomies puede ser un caos o una lección de vida. Te cuento mis experiencias reales, lo que aprendí y los consejos que me hubiera gustado saber antes.
-
¿Será que ya es hora de irte de la casa de tus papás?
Si ya pagas tu Uber, te fiscalizan la hora y sueñas con tener tu propio baño, probablemente ya es hora de dejar el nido. Aquí las señales (irrefutables) de que tu independencia está tocando la puerta.























