Para cuidarte
Lo probé yo, para que tú no tengas que equivocarte. En “Para Cuidarte” te comparto todo lo que me ha servido (y lo que no tanto) en este camino de cuidarse de verdad. No desde la presión, sino desde el autocuidado real: skincare que funciona, suplementos que sí valen la pena, rutinas que se sostienen en el tiempo.
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La decisión más difícil no es irse de la casa. Es aceptar que ya es hora.
Durante mucho tiempo pensé que algún día iba a existir el momento perfecto para irme de mi casa. Imaginaba que primero llegaría un buen sueldo, después un apartamento bonito, luego la tranquilidad económica y, cuando todas esas piezas estuvieran en su sitio, simplemente haría una maleta y me iría. La vida, que tiene una forma muy particular de reírse de los planes de uno, decidió que no iba a funcionar así. Nací en Pamplona, crecí en Cúcuta y fue ahí donde entendí que quería trabajar en televisión. Pero también entendí que si me quedaba esperando a que las oportunidades llegaran hasta la puerta de mi casa probablemente iba a pasarme…
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La atención también puede convertirse en una adicción
Hace unos días me encontré viendo un video que ni siquiera me estaba gustando. No me estaba enseñando nada. No me estaba haciendo reír. Ni siquiera estaba de acuerdo con lo que estaba viendo. Y, aun así, ahí seguía. Esperando a ver cuál era el siguiente escándalo. Cuando cerré la aplicación me hice una pregunta bastante incómoda: ¿en qué momento dejamos de consumir contenido porque nos aporta algo y empezamos a consumirlo simplemente porque no somos capaces de apartar la mirada? Vivimos en una época donde la atención vale dinero. No es una metáfora. Es un modelo de negocio. Mientras más tiempo pases mirando una pantalla, mejor. Da igual si…
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Confesiones de un adulto funcional: lo que nadie te dice de lavar ropa cuando vives solo
¿Creíste que lavar ropa era simplemente meterla en la lavadora? Cuando vives solo, descubres que la ropa sucia se reproduce, el detergente vale oro y tu paciencia tiene fecha de vencimiento. Consejos prácticos, verdades incómodas y una que otra plegaria a San Ariel.
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Aprendí a leer los recibos después de caer en DataCrédito por $380
Vivir solo es increíble... hasta que llegan los recibos. Te cuento cómo casi me embargan por $380 y qué deberías saber para que no te pase lo mismo.
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¿Y si no todo es tendencia sino puro show?
Ser “fit” no es el problema. El problema es cuando convertimos lo cotidiano en una pose de moda. Una reflexión honesta sobre correr, montar cicla y vivir como si cada paso fuera contenido.
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Mi primer apartamento en Bogotá (o cómo casi firmo contrato con Satán por un arriendo barato)
¿Buscas apartamento en Bogotá? Antes de firmar arriendo, lee esta historia real y ácida sobre lo que nadie te cuenta de encontrar vivienda con bajo presupuesto. Spoiler: no todo lo que dice “acogedor” lo es.
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¿Y qué querías, un premio por tratar bien a tu pareja?
¿Desde cuándo tratar bien a alguien se volvió un mérito? En esta editorial hablamos sin filtros de lo básico que muchos romantizan en una relación. Spoiler: el amor no debería ser un acto de caridad.
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El regreso de la ceja reguetonera (y mi cita con un clon de Don Omar)
Una noche de tragos, una cita inesperada y un grupo de hombres con cejas más perfiladas que sus intenciones. ¿Estamos listos para el regreso de la ceja reguetonera de los 2000?
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Mi mamá siempre sabia cuándo me iban a romper el corazón (y yo, como bobo, no le creía)
Tu mamá alguna vez te advirtió sobre alguien y tuvo razón? Esta es una historia de cómo las mamás tienen el radar más preciso para detectar relaciones fallidas antes que uno.
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Lo que aprendí compartiendo apartamento (y por qué hoy prefiero vivir solo)
Vivir con roomies puede ser un caos o una lección de vida. Te cuento mis experiencias reales, lo que aprendí y los consejos que me hubiera gustado saber antes.














