PARA SENTIR
Historias que te atraviesan. Reflexiones que no sabías que necesitabas. En esta sección nos ponemos personales. “Para Sentir” es ese rincón donde hablamos de lo que no siempre se dice en voz alta: crecer, equivocarse, soltar, sanar, volver a empezar. Columnas escritas como si estuviéramos tomando un café con alguien que te entiende. Porque a veces, leer algo que te representa es justo lo que necesitas para sentirte menos solo.
-
Mi mamá siempre sabia cuándo me iban a romper el corazón (y yo, como bobo, no le creía)
Tu mamá alguna vez te advirtió sobre alguien y tuvo razón? Esta es una historia de cómo las mamás tienen el radar más preciso para detectar relaciones fallidas antes que uno.
-
¿Será que ya es hora de irte de la casa de tus papás?
Si ya pagas tu Uber, te fiscalizan la hora y sueñas con tener tu propio baño, probablemente ya es hora de dejar el nido. Aquí las señales (irrefutables) de que tu independencia está tocando la puerta.
-
¿Y si el amor de vacaciones no se quedó en vacaciones?
Todos tuvimos un amor de vacaciones que prometía más de lo que podía dar. Esta es una historia (con moraleja) sobre lo que pasa cuando uno intenta revivir lo que debía quedarse en Cartagena
-
“Mi primer amor me quería… pero solo para hacerle las tareas”
Descubre cómo una historia de amor escolar terminó en friendzone con tareas incluidas. Una editorial honesta, divertida y muy real.
-
¿Y si Cupido en realidad era miope?
Una reflexión honesta (y algo sarcástica) sobre los amores que nos parten, las flechas mal lanzadas de Cupido y el arte de soltar a tiempo. Porque a veces, dejar ir es el mayor acto de amor propio.
-
¿En qué momento pasamos de ser jóvenes a convertirnos en “señores”?
La delgada línea entre sentirse joven y que te digan “señor” sin anestesia. Una reflexión divertida sobre crecer, soltar y reírse de lo inevitable.
-
¿Famoso, conocido o simplemente bien alumbrado?
Reflexión ácida y divertida sobre la obsesión por ser famoso en Colombia. ¿Hasta dónde llega nuestra necesidad de ser vistos y aplaudidos?
-
¿Y si lo mío no es cantar, sino saber cuándo callar?
Reflexión en primera persona sobre el canto, el autoengaño, y la delgada línea entre la pasión y el cringe. Porque a veces, cantar mal también es un acto de honestidad.
-
Sí, soy una bestia, pero es lo que hay
Todos hemos tenido un momento de “¡mucha bestia!”. Esta reflexión sarcástica sobre los errores que cometemos te hará reír, identificarte y aprender a soltar.
-
No estoy buscando una relación seria (contigo)
Esa frase que parece inofensiva, pero te revienta por dentro. Una reflexión con humor y honestidad sobre el famoso “no estoy buscando una relación seria… contigo”.
























