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La primera pelea de cualquier viaje empieza haciendo la maleta
Hay una diferencia enorme entre ser práctico y ser precavido. No sabría decir exactamente de cuántos kilos estamos hablando, pero sí de una hernia y de un cobro por sobrepeso en el aeropuerto. Viajar con alguien es una de las maneras más rápidas de conocer cómo funciona su cabeza. Hay personas que hacen una lista, revisan el clima, buscan si el hotel tiene secador, llaman para preguntar si prestan plancha y calculan hasta cuántas veces se van a cambiar para el desayuno. Y hay otras que, cinco minutos antes de salir para el aeropuerto, abren el clóset, sacan tres camisetas, dos pantalonetas, un par de interiores, unas sandalias y quedan…
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Hay personas a las que nunca deberías preguntar cómo están
A mí me enseñaron una cosa muy sencilla desde chiquito: salude. No importa si entra a un ascensor, a una oficina o a una tienda de barrio. Uno saluda. Me parece de una grosería impresionante esa gente que entra con cara de pocos amigos, mira el techo, el piso, el celular, cualquier cosa con tal de evitar un simple «buenos días». Hasta ahí todo bien. El problema es que con los años descubrí que ser educado también tiene sus riesgos. Porque uno cree que preguntar «¿cómo estás?» es una formalidad. Una pregunta de cortesía. Algo que se responde con un «bien, gracias» y seguimos cada uno con su vida. Pero…
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La atención también puede convertirse en una adicción
Hace unos días me encontré viendo un video que ni siquiera me estaba gustando. No me estaba enseñando nada. No me estaba haciendo reír. Ni siquiera estaba de acuerdo con lo que estaba viendo. Y, aun así, ahí seguía. Esperando a ver cuál era el siguiente escándalo. Cuando cerré la aplicación me hice una pregunta bastante incómoda: ¿en qué momento dejamos de consumir contenido porque nos aporta algo y empezamos a consumirlo simplemente porque no somos capaces de apartar la mirada? Vivimos en una época donde la atención vale dinero. No es una metáfora. Es un modelo de negocio. Mientras más tiempo pases mirando una pantalla, mejor. Da igual si…
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Si no sabes decir que no, Cartagena te va a dar un curso intensivo
Hay ciudades que uno recuerda por la comida. Otras por los paisajes. Cartagena, en cambio, tiene una forma muy particular de recibirte: antes de que hayas terminado de bajarte del taxi, ya hay alguien ofreciéndote algo. Y no estoy exagerando. Apenas uno pone un pie en la playa aparece el desfile. Que la silla, la carpa, la cerveza, el masaje, la trenza, las gafas, el sombrero, el coco, la lancha, la isla, el paseo, la foto, el ceviche, el raspado, la pulsera, el collar… si uno se descuida cinco minutos, termina regresando al hotel con tres bolsas, una trenza hasta la cintura y un masaje que nunca pidió. Con los…
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Descubrí que la pijama también dice quién eres
Hay una teoría completamente absurda que llevo días pensando y que siempre vuelve a mi cabeza cada vez que tiembla: uno puede saber muchas cosas de una persona por la pijama con la que salió corriendo del edificio. Hasta ese momento, la pijama vive una existencia bastante tranquila. Es una prenda privada. Nadie la juzga. Nadie la ve. Uno se acuesta convencido de que esa combinación de camiseta vieja y pantaloneta sobrevivirá en el anonimato. Hasta que la tierra decide moverse. Ahí sí se acabó la intimidad. De un momento a otro, todos terminamos en la calle, despeinados, con cara de susto y vestidos exactamente como juramos que nadie nos…
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La primera vez que me sentí viejo fue por culpa de un pelado de 18 años
Todos tenemos una historia que nos obliga a aceptar que el tiempo pasó. Hay gente que lo descubre cuando le empiezan a doler las rodillas. Otros cuando entienden cómo funciona la declaración de renta. Yo lo descubrí una tarde cualquiera, escuchando a una amiga contar, por décima vez, que estaba completamente tragada de un tipo que acababa de salir del colegio. Bueno… del colegio no. Pero casi. Ella ya había pasado los treinta. Él tenía dieciocho. Todavía me acuerdo de la cara con la que soltó el dato. Era esa mezcla entre emoción y culpa que uno pone cuando sabe que el grupo de amigos está a punto de juzgarlo.…
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El recibo más caro que he pagado este año
La semana pasada me llegó una notificación del banco y, por un segundo, pensé: «¿Ahora qué hice?». Porque llegar a cierta edad tiene esa particularidad. Uno ya no recibe mensajes del banco con ilusión. Uno los abre con la misma actitud con la que se abre un examen médico. Entré a la aplicación y ahí estaba el cobro. La renovación de mi blog. No les voy a decir cuánto fue porque todavía no estoy listo para revivir ese trauma. Digamos que durante unos cinco minutos empecé a hacer cuentas de todo lo que hubiera podido comprar con esa plata. Mi lado dramático incluso alcanzó a pensar: «con razón no me…
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Receta: Coliflor con salsa cremosa, carne a la plancha y arroz con espinaca
Hay días en los que uno no quiere impresionar a nadie, solo quiere que el almuerzo funcione. Que esté rico, que no pese como culpa emocional, que aproveche lo que hay en la nevera… y que no lo deje lavando 47 utensilios. Ese fue mi caso. Estaba cansado, con hambre, con cero ganas de salir a comprar nada, y frente a mí solo tenía una coliflor solitaria y un montón de intenciones sin aterrizar. Pero como dicen por ahí: la necesidad es la madre de la creatividad.Y así, entre la coliflor hervida, una salsa improvisada con quesos y yogur, carne a la plancha y un arroz con espinaca que reviví…
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Receta: Curry para compartir (y repetir)
Una receta fácil y deliciosa de pollo al curry con leche de coco que conquistó a todos en casa. Ideal para compartir y enamorarse del sabor.
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Receta: Bowl tibio de pollo y brócoli con salsa cremosa acevichada
Una receta ligera, deliciosa y fácil de preparar: pollo salteado, brócoli, aguacate y una salsa cremosa de yogur con limón y cilantro. ¡Lista en 25 minutos!
























