-
Vivir solo sin volverte loco: mi método para no terminar hablándole al gato (o al portero)
Vivir solo puede sonar liberador, pero también puede hacerte hablar con tu gato o llorar frente al lavaplatos. Aquí te cuento cómo manejo la soledad sin perder la cabeza (ni el estilo).
-
Este fue el día en que entendí por qué extrañaba a mi ex… (y no era por amor)
uando me fui a vivir solo en Bogotá creí que lo tenía todo bajo control. Hasta que una bolsa de huevos estrellados me recordó todo lo que había perdido… y ganado.




