-
Todo lo que aprendí con Hábitos Atómicos (para que no tengas que leerlo si no querés)
Lo más útil de Hábitos Atómicos de James Clear explicado sin rodeos. Ideal si ya lo leíste y quieres recordarlo o si nunca lo leíste pero te interesa aplicarlo.
-
De planticida a padre de una jungla urbana
Cómo pasé de matar plantas por accidente a tener un hogar lleno de vida con el estilo Urban Jungle. Experiencia personal y consejos reales.
-
Madrugar sin sufrir: cómo logré levantarme a las 5 a. m. sin perder el alma (ni el humor)
Despertarme a las 5:00 a. m. transformó mi vida, pero no fue magia ni fuerza de voluntad. Aquí te cuento mis hábitos reales para madrugar sin odiarlo.
-
Del caos a la calma: mi detox de 14 días con Be Innergy que cambió todo
Probé el detox de 14 días con Be Innergy y fue más que una dieta: fue un reinicio completo para cuerpo y mente. Te cuento cómo fue y por qué lo repetiría.
-
El Poder de los Hábitos: Estrategias que Realmente Funcionan
Voy a comenzar confesándoles dos cosas. La primera es que, de adolescente, los libros de autoayuda y crecimiento personal no eran exactamente mi lectura favorita. Y la segunda es que, aunque antes los despreciaba, ahora estoy completamente enganchado con este tipo de material, especialmente cuando puedo disfrutarlo en formato de audiolibro. De esto hablaré en otro post, pero hoy quiero hablarles sobre El Poder de los Hábitos de Charles Duhigg, un libro que he escuchado al menos tres veces en los últimos meses y que me ha dejado con ideas fascinantes. Aspectos Destacables El Poder de los Hábitos no es solo un manual sobre cómo cambiar nuestras rutinas. Lo que…
-
10 cosas que nadie te enseña (pero que toca aprender a punta de golpes)
Estas 10 lecciones de vida no te las enseñan ni en la universidad ni en terapia. Apréndelas con humor, sarcasmo y un café en la mano. Spoiler: cocinar no es solo para sobrevivir.
-
Cuidarme la cara no me hacía “menos hombre”… solo más consciente
Cuidado de la Piel Después de los 30¿Cuidarse la piel es solo para mujeres? Aquí te cuento cómo una rutina básica de tres pasos puede mejorar tu piel (y tu relación contigo mismo) después de los 30.

















