PARA HABITARTE
Tu cuerpo, tu mente, tu espacio. Todo es parte de cómo te habitas. En “Para Habitarte” hablamos de rituales cotidianos que elevan tu energía, hábitos que transforman, rutinas que te devuelven al centro. Desde lo que comes hasta cómo duermes, pasando por tu casa, tu piel y tu agenda. Es bienestar sin pretensiones. Cuidado real, desde el amor propio y no desde la exigencia. Porque no se trata de vivir perfecto, sino de vivir presente.
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Mi cocina era un depósito de domicilios… hasta que me enseñó a cuidarme mejor
¿Cocinar no es lo tuyo? Yo pensaba igual. Hasta que descubrí que hacerlo puede ser un acto de autocuidado más que de habilidad. Aquí te cuento cómo empecé y lo que aprendí.
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San Gil me dio miedo, hambre y paz (todo en un mismo viaje)
San Gil no era parte del plan. Lo decidí sin pensarlo mucho, como casi todo últimamente. Me fui a escapar un fin de semana… y terminé regresando con el cuerpo cansado, la piel quemada por el sol y una calma interna que hacía rato no sentía. Desde Bucaramanga es un viaje corto; desde Bogotá, más largo. Pero eso no importa tanto. Porque apenas llegás, sentís que el ruido baja, que el aire cambia, que el cuerpo afloja. San Gil tiene esa cosa rara que te quita peso sin que te des cuenta. Aventura sin disfraz No tenés que ser experto en nada. Solo hay que animarse. Yo arranqué con…





