Para Comer Rico,  PARA HABITARTE

Receta: Zapote lovers, pollo en una salsa tropical

Entré a la tienda solo por huevos. Salí con dos zapotes y una idea peligrosa.
Así arrancó todo.

Estaban ahí, como caídos del cielo o plantados por el universo: dos zapotes maduros, preciosos, como si me dijeran “dale, atrévete”. No sabía exactamente qué hacer con ellos, pero la intuición me empujó. Er

a casi el mediodía, tenía hambre, cero tiempo y una pechuga de pollo descongelada. Literal: parecía un reto de MasterChef con el cronómetro corriendo.

¿Por qué vale la pena probarlo?

Porque a veces los platos más sabrosos no vienen de recetas ancestrales ni de chef premiados, sino de momentos impulsivos y frutas olvidadas.
Porque el zapote, ese fruto que muchos pasan de largo, tiene una dulzura espesa que, combinada con limón y especias, se convierte en una salsa divina.
Y porque si yo logré esto con hambre y afán, tú puedes hacerlo cualquier día de la semana.

🥩 Ingredientes (2 porciones)

  • 1 pechuga de pollo (en cubos o tiras, ya descongelada)
  • ½ taza de pulpa de zapote maduro (Tomate tu tiempo, no es nada sencillo)
  • ½ cebolla (blanca o roja)
  • 1 diente de ajo
  • Jugo de ½ limón
  • 1 cucharadita de queso crema (opcional, para suavizar)
  • 1 taza de arroz blanco cocido
  • ½ aguacate en láminas (para servir)
  • Sal, pimienta, orégano o comino (lo que tengas a mano)
  • Un chorrito de aceite

Instrucciones

  1. Sella el pollo:
    En una sartén con un chorrito de aceite, dora el pollo con sal y pimienta hasta que quede dorado por fuera, jugoso por dentro. Retíralo y resérvalo.
  2. Sofríe la base:
    En la misma sartén, sofríe la cebolla picada y el ajo hasta que estén suaves y aromáticos.
  3. Agrega el zapote:
    Añade la pulpa de zapote, el jugo de limón y un chorrito de agua. Revuelve hasta lograr una salsa tipo puré espeso. Si lo quieres más cremoso, añade el queso crema y mezcla bien.
  4. Vuelve a integrar el pollo:
    Agrega el pollo a la salsa y cocina todo junto unos 5 minutos a fuego bajo para que se integren los sabores.
  5. Sirve con estilo de finalista:
    En un plato, pon una base de arroz blanco, encima el pollo con su salsa y termina con láminas de aguacate fresco. Si tienes, un poquito de sal marina encima y estás listo.

Si el zapote está muy dulce, ajusta con más limón. Si está muy espeso, afina con agua caliente.

El queso crema no es obligatorio, pero sí mágico.

No todos los platos tienen historia. Este la tiene. Porque lo que empezó como un “vamos a ver qué sale” terminó siendo una receta que repito cada vez que quiero comer algo rico sin sufrir.

Moraleja: si ves un zapote en la tienda, no lo ignores. Podría ser la estrella de tu almuerzo más inesperado.