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Si no sabes decir que no, Cartagena te va a dar un curso intensivo
Hay ciudades que uno recuerda por la comida. Otras por los paisajes. Cartagena, en cambio, tiene una forma muy particular de recibirte: antes de que hayas terminado de bajarte del taxi, ya hay alguien ofreciéndote algo. Y no estoy exagerando. Apenas uno pone un pie en la playa aparece el desfile. Que la silla, la carpa, la cerveza, el masaje, la trenza, las gafas, el sombrero, el coco, la lancha, la isla, el paseo, la foto, el ceviche, el raspado, la pulsera, el collar… si uno se descuida cinco minutos, termina regresando al hotel con tres bolsas, una trenza hasta la cintura y un masaje que nunca pidió. Con los…
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¿Y si el amor de vacaciones no se quedó en vacaciones?
Todos tuvimos un amor de vacaciones que prometía más de lo que podía dar. Esta es una historia (con moraleja) sobre lo que pasa cuando uno intenta revivir lo que debía quedarse en Cartagena
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Cartagena sin sorpresas: mi experiencia con Turistangel, turismo justo y con alma
Descubrí cómo viajar a Cartagena sin caer en sobrecostos gracias a Turistangel: turismo justo, sostenible y con precios que sí tienen sentido.








