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El día que conocí a mi amor platónico… y descubrí que era mejor en mi cabeza
Idealizar a alguien puede parecer inofensivo, hasta que esa persona te llama, te besa, duerme contigo… y resulta tan decepcionante que ni el polvo vale la pena.
Idealizar a alguien puede parecer inofensivo, hasta que esa persona te llama, te besa, duerme contigo… y resulta tan decepcionante que ni el polvo vale la pena.