Self Made: la historia que necesitabas ver para dejar de subestimarte
¿Usted quién se cree para soñar tan alto?
Esa era la pregunta que le hacían a Sarah Breedlove, antes de convertirse en Madam C. J. Walker.
Y si no sabés quién fue, ya tenés tarea para este fin de semana.
Self Made es una serie corta —cuatro capítulos apenas—, pero tiene más fuerza que muchas producciones eternas. No es perfecta, pero sí es una de esas historias que te cambia el ánimo. Que te recuerda de dónde venimos y hasta dónde podemos llegar cuando nadie cree en nosotras.
Lo que me dejó pensando:
Octavia Spencer es la columna vertebral de todo.
No actúa: arde. Sostiene a su personaje con una mezcla de coraje, rabia contenida y ternura que emociona. Le da vida a una mujer que no solo vendía productos capilares, sino que se inventó a sí misma cuando el mundo le decía que no tenía derecho a soñar.
Una historia con raíz.
No es solo la historia de una emprendedora. Es la historia de una mujer afroamericana en una época que no perdonaba. Habla de lucha, independencia, traición, ambición, madre e hija, y la eterna tensión entre ser exitosa y no quedarte sola en el intento.
Una producción que no subestima.
El vestuario, la fotografía y el diseño de época no solo están bien hechos, sino que narran por sí solos. Cada espacio, cada atuendo, cada detalle te sitúa en un mundo que oprimía, pero donde algunas, como Madam C. J. Walker, se atrevieron a patear la puerta.
Y sí, se agradece que no se enreden con tramas eternas.
Son solo cuatro capítulos, lo cual en esta era de maratones y series kilométricas, se siente como un favor.
¿Y qué no funciona tan bien?
A veces el ritmo atropella.
Hay momentos que merecían un poco más de pausa. Escenas que pasan tan rápido que uno siente que se pierde algo en el camino.
Las subtramas no siempre conectan.
Algunos personajes secundarios se desdibujan, y eso le quita un poco de impacto a ciertos giros dramáticos.
Mi conclusión:
Self Made es de esas series que no solo entretienen, sino que despiertan algo. Un respeto profundo por las que abrieron camino cuando todo estaba cerrado. Y también, una pregunta incómoda pero necesaria:
¿Será que vos también te estás quedando chiquito para no incomodar?
Calificación: 4/5.
Una serie que vale la pena ver, no solo por lo que cuenta, sino por lo que deja resonando.


