“Interior Design Masters”: Pinterest con drama y acento británico
¿Otro reality de diseño?
Eso fue lo primero que pensé cuando me topé con Interior Design Masters en Netflix.
Pero le di play.
Y a los diez minutos ya estaba diciendo “¿y si muevo ese sofá de la sala?”.
Este programa tiene algo que no todos logran: convertir una competencia en inspiración viva.
Es como ver tu feed de Pinterest cobrar vida, pero con acento británico, retos semanales y dosis justas de caos emocional.
Lo bueno: diseño, detalles y ese “¡ajá!” decorativo
Lo que realmente me enganchó fue la creatividad brutal de los participantes.
Cada uno con su estilo, sus referencias, su obsesión por las molduras o el color pistacho.
Pero todos con una capacidad asombrosa de convertir espacios comunes en lugares que provocan quedarse a vivir ahí.
Hay episodios donde te dan ganas de pausar para tomar nota.
No por grandiosidad, sino por esos trucos simples que hacen magia: una lámpara en el lugar correcto, una textura inesperada, un papel tapiz que parece arte.
Además, la competencia no es solo estética. También hay que cumplir con los caprichos del cliente, adaptarse al presupuesto y sobrevivir al juicio del día.
Y sí, eso lo hace adictivo.
Lo no tan logrado: drama innecesario y lógica dudosa
Pero como todo reality, también cae en el pecado de forzar el suspenso.
A veces los retos cambian en medio episodio, los jueces hacen comentarios que parecen más motivados por el rating que por la coherencia, y algunos giros narrativos te hacen pensar: “esto lo escribieron en una junta de producción, no en una hoja de briefing”.
No es que arruine la experiencia.
Pero sí hay momentos en los que uno quiere ver diseño… y lo que aparece es drama de pasillo.
Un poco más de consistencia en el formato no le vendría mal.
Opinión final: inspiración con acento, brochas y algo de caos
Interior Design Masters no es perfecto, pero sí cumple su promesa: entretener, inspirar y darte ese empujón decorativo que necesitabas.
Si te gustan los realities, el diseño y las casas que cambian de cara en 48 horas, este programa es un “sí rotundo”.
Mi calificación: 3.5 / 5
Y si algún día hacen una versión latinoamericana, ahí sí no me despego. Porque quiero ver cómo se traducen esas ideas inglesas en casas con patio, ventanas antirruido y paredes que no perdonan el amarillo canario.


