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No soy fan de los musicales… pero Wicked me cerró la boca (y el corazón)?

Yo tengo que confesar algo: no soy fan de los musicales.
Si hay demasiada gente cantando mientras habla, yo ya estoy buscando la almohada. Así que Wicked, por más nominaciones que tuviera, no era precisamente mi plan para el cine.

La vi en streaming. En casa. Por si me daba sueño, podía poner pausa sin culpa.

Y la sorpresa fue… me encantó.

Lo que me gustó (y no me lo esperaba)

Primero: la historia está bien contada, incluso si no creciste viendo El Mago de Oz o no tenés idea de quién era Elphaba.
Cynthia Erivo, como la bruja verde, arranca frágil y termina poderosa. Su evolución emociona.
Y Ariana Grande —lo admito— pensé que iba a ser un fastidio… pero no. Le mete carisma, voz y ternura. Se gana su lugar con mérito.

Visualmente, la película es un espectáculo: vestuario, escenografía, colores… todo se siente grande y mágico.
Y aunque es musical, no se siente lenta ni aburrida. Tiene ritmo, emoción, y momentos que —sin querer— te atrapan.

Lo que no me convenció tanto

La vi dos veces: una en inglés (maravillosa), y otra doblada… y ahí sí se pierde bastante.
Dana Paola hace un trabajo digno, pero los personajes secundarios no transmiten igual. Las canciones, dobladas, pierden alma.

Y sí, hay algunas escenas visualmente menos pulidas —como ciertos palacios que parecen existir solo para decorar—, pero nada que arruine la experiencia.

Opinión final y calificación

Wicked: Parte 1 me calló la boca con elegancia. Pensé que me iba a dormir… y terminé viéndola con emoción real.
La historia, los personajes, la música: todo fluye, todo se siente hecho con amor y detalle.
No sé si es para todo el mundo, pero si le das una oportunidad, puede sorprenderte como me sorprendió a mí.

Calificación: 4.5/5
Y eso que empecé viéndola con ganas de ponerle pausa a los 10 minutos.

¿Ya la viste? ¿También te resistías o caíste rendido como yo? Déjamelo en los comentarios.